Drug Use as a Mental Health Issue: What We Can Do

Mental health is a public issue not talked about, not dealt with, unexplored, avoided. Like drug use, or perhaps even more so. In the news, in social media, and in daily conversation, we hear and talk about mental health mainly to discredit someone for the lack of it. Just like we still hear and talk about drugs mainly to discredit people who use them. When in search for an explanation or culprit regarding a tragedy, if we barely scratch the surface and find even a hint of mental health issues, we are certain we don’t have to look any further… The topic of mental health evokes the figure of such a convenient public enemy.

 

The mind and its health are almost a socially forbidden topic, a taboo. So much so that, when health is first mentioned in a conversation, it is generally assumed as physical health. How’s your health doing lately? Good, or I’ve got a flu, or My back has been hurting lately. Oh, you mean my mental health? Of course that’s none of your business! The mind, its workings and components, including feelings and desires, is such a private, intimate issue. But instead of talking about our minds and emotions as the closest experiences to ourselves and thus the ones we are the most familiar with, we assign psychiatrists and neurologists as the only qualified experts because the brain is such a complex mystery. Or maybe it’s like, in a culture dominated by the value of freedom, nobody is allowed to question freedom of choice, or where this freedom comes from…

 

Whatever the reasons for it, this lack of public concern for mental health does no good to drug policies. The first thing a person with drug or alcohol problems needs is specialized and kind attention regarding his or her mental health issues: drug use in all its diversity can only be but one aspect of mental and emotional health. And the first thing any person needs to prevent drug or alcohol problems is, once again!, specialized and kind, mental and emotional health attention. This includes early detection during childhood and early adolescence, not only of disorders such as anxiety or depression, also of other risk factors such as asocial behaviour and violent environments.

 

Persistance on problematic drug use is a mental health issue, and needs to be addressed as such at the prevention level, at the harm reduction level, and at the treatment level. But mental health is even more stigmatized than drug use. So how do we advance the development of better mental health policies, practices, and culture?

 

We can shift attention to mental health as an issue broader than mental illness.

 

We can refer to mental health as an issue concerning more than our mind; also our emotions, our well-being in the deepest, truest sense of what we are. Mental health as the state and quality of our subjective experience.

 

We can point to all the resources we have available. Not only psychiatry and psychotherapy. Human knowledge and practices everywhere have a lot to say and teach to us about mental health, as communities and as society. Maybe it has not been called mental health but Wellbeing, or Knowledge, or Philosophy, or Unity with the Spirit, or Buddhism or Christianity or having the Force Be with You. The health of our spirit, or if you are an atheist, the health of our consciousness, has been the topic of human knowledge since its origin.

 

And, we can attend our common sense of humanity: what our shared morality can do. To identify and reduce the risks, to protect the mental health environment, and to develop it. Mental health should not evoke mental illness. In the first place, mental health should evoke promotion. It should be taken care of when developing, applying, and measuring outcome of policies in all areas. It should be considered in every case of human interaction.

As soon as mental health is regarded in a positive, active sense, this same proactive attitude will start taking care of drug issues.

This blog entry is dedicated to Estudiantes por una política sensata de drogas capítulo México; to Peta de Aztlán in Sacramento, CA; and to all persons working in mental health and harm reduction.

If you find it usefulplease share!

MariaSabinaNicoRosenfeld

 

 

Deja un comentario

Archivado bajo English, Política de drogas, Salud mental

Preguntas de Estado sobre la regulación de la cannabis

Aquí algunas preguntas que nos podemos hacer como Estado mexicano, partiendo del hecho de que la cannabis tiene (o contiene) propiedades psicoactivas y propiedades medicinales.

  • ¿Existe una correlación entre las propiedades psicoactivas y las propiedades medicinales? ¿Qué tan estrecha es; cómo es?
  • ¿Por qué y Cuándo es deseable evitar los efectos psicoactivos?
  • ¿Es un derecho consumir para obtener los efectos psicoactivos? ¿Cuándo y hasta qué punto?
  • ¿Hasta cuándo, o hasta dónde, se justifica emplear recursos públicos (y arriesgar vidas) para limitar el acceso a la cannabis por parte de personas mayores de edad?

BanderaMx_noticiasmvs_com

  • ¿Cuál es la evidencia de los daños por consumo de cannabis? ¿Cuándo hay daños y cuándo no? ¿Cuáles son otros factores de riesgo involucrados? ¿Cuáles son los factores de protección involucrados? ¿Qué hacer para atenderlos mejor?
  • ¿Cuál es el bien jurídico tutelado? ¿La salud, la salud integral, la salud física, mental y emocional?
  • ¿Dónde está la evidencia de las mejores prácticas para prevenir, tratar y atender?
  • ¿Cómo integrar la voluntad, la colaboración y la corresponsabilidad ciudadanas?

Éstas son el tipo de preguntas que podemos hacernos como Estado mexicano, libre de prejuicios, y con miras a lograr el bienestar de las y los mexicanos.

ricardélico
ciudad de méxico, julio de 2017

Deja un comentario

Archivado bajo Factores de riesgo y protectores, Política de drogas

Imagino luego existo: Descartes

descarteslookingflyRené Descartes, el filósofo francés del siglo diecisiete, es más famoso por su “Pienso, luego Existo” (en latín Cogito ergo Sum) formulado en el Discurso del Método, así como en la segunda de sus seis Meditaciones metafísicas. Las Meditaciones Metafísicas de Descartes son conocidas además por el planteamiento hipotético del “genio maligno”, el que utiliza “toda su industria” para engañarnos; tal vez recuerden haber repasado esta historia en la Secundaria o así. Bueno, pues en la misma segunda meditación tan solo dos párrafos después de formular el “Pienso luego Existo”, Descartes atribuye un significado a “pensar” más amplio que en otras ocasiones. Descartes describe este “pienso” en términos que incluso podrían parecer inapropiados para uno de los fundadores modernos del Racionalismo. Cogito o “pensar” no se queda solo en “razonar”, pues abarca las experiencias de la conciencia en forma más general. Una definición que se parece más al “testigo” de la experiencia (de las percepciones, de las emociones, de los procesos mentales…) descrito en las tradiciones orientales sobre meditación. No digo más, juzguen ustedes mismos:

En suma, ¿qué soy? Una cosa que piensa. ¿Y qué es una cosa que piensa? Es una cosa que duda, entiende, concibe, afirma, niega, quiere, no quiere, imagina y siente. No es poco, si todas esas cosas pertenecen a mi naturaleza. ¿Y por qué no habrían de pertenecerle? ¿No soy yo el que ahora duda casi de todo, el que entiende y concibe ciertas cosas, el que asegura y afirma otras como verdaderas, el que niega todas las demás, el que quiere y desea más conocimientos, el que no quiere ser engañado, el que imagina muchas cosas, y siente otras como por el intermedio de los órganos del cuerpo? ¿No es esto tan cierto como que yo soy y existo, aun cuando ahora estuviera soñando o el que me ha dado el ser se sirva de toda su industria para engañarme? Alguno de esos atributos ¿puede ser distinguido de mi pensamiento, o separado de mí? Es tan evidente que soy yo el que duda, el que entiende, el que desea, que nada hay que añadir para explicarlo. Tengo también el poder de imaginar; aunque no sean verdaderas las cosas que imagino, no es menos cierto que en mí reside el poder de imaginar y que forma parte de mi pensamiento. Finalmente, soy el mismo que siento; percibo ciertas cosas como por los órganos de los sentidos, puesto que veo la luz, oigo el ruido, siento el calor. Se me dirá que estas apariencias son falsas y que estoy soñando. Aunque así sea, siempre es cierto, por lo menos, que me parece ver la luz, oír el ruido y sentir el calor; esto no puede ser falso; es, propiamente, lo que en mí se llama sentir, lo cual equivale a pensar. Ya comienzo a comprender lo que soy con un poco más de claridad que antes.

¡Un gran pasaje olvidado de la filosofía occidental!

RENÉ DESCARTES, Meditaciones metafísicas, segunda meditación, décimo párrafo. Editorial Porrúa, SA; edición “Sepan Cuantos…” número 177, México, 1971. Página 60. Versión española de Manuel Machado, revisada. Primera publicación: Ámsterdam, 1641.

Wikipedia: Meditations on First Philosophy

Deja un comentario

Archivado bajo Ciencia popular

Tres documentos de política pública… para comenzar a hablar de #SaludMental

¿Cómo miramos desde nuestras políticas a la salud mental? En México, a juzgar por un diagnóstico que impulsó la OMS en 2011 y por el Plan Nacional de Desarrollo, como atención a los casos que requieren internamiento psiquiátrico. ¿Es suficiente esta mirada médico-psiquiátrica? ¿Qué pasa con atender (y promover) la salud mental como un asunto de bienestar personal y social, como un fin común?




Salud mental como
bienestar personal y social: OMS 2004


promsaludmentaloms2004

Promoción de la salud mental. Conceptos, evidencia emergente, práctica

“Describe el concepto de la salud mental y su promoción. Intenta alcanzar un nivel de consenso sobre las características comunes de la salud mental así como en las variaciones que existen entre las diferentes culturas. El Informe también coloca la promoción de la salud mental dentro del contexto más amplio de promoción de la salud y salud pública”

2004, Organización Mundial de la Salud, Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias en colaboración con la Fundación Victorian para la Promoción de la Salud (VicHealth) y la Universidad de Melbourne


La única traducción en internet que he encontrado es un PDF con errores de traducción –entre ellos destaca el crédito en el prólogo– y con texto codificado que no se puede copiar para pegar. Aquí el original en inglés: Promoting mental health. Concepts, Emerging Evidence, Practice. A continuación algunos fragmentos con traducción corregida por Ricardo Sala, tomados de la ficha bibliográfica correspondiente en Drogas México: Promoción de la Salud Mental:

Parte III: Política y práctica

Esta sección considera la forma de avanzar en la elaboración de marcos generales para políticas en los sectores gubernamentales y comerciales pertinentes, y en generar cambios sostenibles en las comunidades locales.

La salud mental es asunto de todos

[…]

Las actividades para la promoción de la salud mental pueden ser incorporadas funcionalmente en la promoción de la salud, aunque la intencionalidad requiere mantenerse diferenciada. Teniendo en mente la íntima conexión entre salud física y mental, muchas de las intervenciones diseñadas para mejorar la salud mental también promoverán la salud física y viceversa. La salud y la salud mental son afectadas por las políticas de sectores no relacionados con la salud y por una gama de intervenciones comunitarias.

Las acciones que promueven la salud mental a menudo tienen, como un importante resultado, la prevención de los trastornos mentales. La evidencia indica que la promoción de la salud mental también es efectiva para prevenir una gama completa de padecimientos y riesgos que se relacionan con la conducta. Esto puede ayudar, por ejemplo, en la prevención del hábito de fumar y del sexo no seguro, y por lo tanto, del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) o el embarazo entre adolescentes. Estos no son trastornos mentales. En efecto, el potencial de la promoción de la salud mental para prevenir trastornos mentales es más bien bajo en comparación con el aporte potencial a la prevención de las conductas antisociales y que perjudican a la salud (Orley & Weisen 1998).

Promoción de la salud mental: un importante componente de la política de salud mental

La promoción de la salud mental necesita ser integrada como parte de las políticas con el fin de proporcionarle el estatus y la dirección estratégica necesarias para su implementación exitosa. La política de salud mental es un conjunto organizado de valores, principios y objetivos para mejorar la salud mental y reducir la carga de los trastornos mentales en una población. Cuando está bien formulada, la política de salud mental identifica y facilita acuerdos de acción entre las diferentes partes interesadas, asignando roles y responsabilidades definidas. Si la política de salud mental se elabora como parte de la política social más amplia (en lugar de como una política por sí misma o subsumida dentro de la política de salud general), es muy probable que el énfasis en la promoción de la salud mental sea más significativo. Existen más oportunidades para comprometer a una variedad de partes interesadas y representando a diferentes sectores, en la elaboración e implementación de la política.


MENSAJES CLAVE

Sin salud mental no hay salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define salud como:

…un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia (OMS 2001, p. 1).

La salud mental es definitivamente una parte integral de esta definición. Las metas y tradiciones de la salud pública y promoción de la salud se pueden aplicar con igual beneficio al campo de la salud mental y a los campos de la salud cardiaca, enfermedades infecciosas y control del tabaco.

La salud mental es más que la ausencia de enfermedad mental: es vital para los individuos, familias y sociedades

La OMS describe la salud mental como:

…un estado de bienestar en el cual el individuo se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a su comunidad (OMS 2001a, p. 1).

En este sentido positivo, la salud mental es la base para el bienestar y funcionamiento efectivo de un individuo y una comunidad. Este concepto medular de salud mental es consistente con su interpretación amplia y variada en las diferentes culturas.

La salud mental está determinada por factores socioeconómicos y ambientales

La salud mental y las enfermedades mentales están determinadas por muchos factores de interacción social, psicológica y biológica, de la misma forma en que lo están la salud y la enfermedad en general. La evidencia más clara de esto se relaciona con el riesgo de las enfermedades mentales, las cuales, en el mundo desarrollado y en vías de desarrollo está asociado con indicadores de pobreza, incluyendo bajos niveles de educación y, en algunos estudios, con malas condiciones habitacionales y bajo ingreso. La mayor vulnerabilidad que tienen las personas en desventaja, en cada comunidad, a las enfermedades mentales, se puede explicar mediante factores tales como la experiencia de vivir en inseguridad y desesperanza, el rápido cambio social y los riesgos de violencia y problemas de salud física.

La salud mental está vinculada a la conducta

Los problemas mentales, sociales y de conducta pueden interactuar en forma tal que intensifican sus efectos sobre la conducta y el bienestar. El abuso de sustancias, la violencia y los abusos de mujeres y niños por una parte, y los problemas de salud tales como enfermedad cardiaca, depresión y ansiedad por la otra, tienen mayor prevalencia y son más difíciles de afrontar cuando existen condiciones de altos niveles de desempleo, bajo ingreso, educación limitada, condiciones estresantes de trabajo, discriminación de genero, estilo de vida no saludable y violaciones a los derechos humanos.

Las intervenciones efectivas de salud pública pueden mejorar la salud mental

El mejoramiento de la salud cardiaca en varios países ha estado mas relacionado con la atención a las políticas relativas al ambiente, el tabaco y la nutrición que con medicinas o técnicas de tratamiento especificas. Los efectos adversos que tienen las cambiantes condiciones ambientales sobre la salud cardiaca se han reducido en diferentes grados gracias a acciones en múltiples niveles. Igualmente, los estudios han demostrado que las políticas y prácticas no saludables pueden afectar la salud mental, por ejemplo en vivienda, educación y atención infantil. Esto acentúa la necesidad de evaluar la efectividad de las intervenciones de políticas y prácticas en diversas áreas de la salud y no relacionadas con la salud. A pesar de existir incertidumbres y diferencias en la evidencia, conocemos lo suficiente acerca de los vínculos entre experiencia social y salud mental para saber que urge la aplicación y evaluación de intervenciones de políticas y prácticas localmente apropiadas para promover la salud mental.

La acción colectiva depende por igual de los valores compartidos como de la calidad de la evidencia científica

En algunas comunidades, las prácticas y formas tradicionales de vida contribuyen a mantener la salud mental, aun cuando esta no fuese la intención explícita de las mismas. En otras comunidades, las personas necesitan estar convencidas de que es factible y vale la pena hacer un esfuerzo para mejorar la salud mental.

Un ambiente que respete y proteja los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales básicos es fundamental para la promoción de la salud mental

Si no se cuenta con la seguridad y la libertad que proporcionan estos derechos, es muy difícil mantener un alto nivel de salud mental.





Salud mental como
atención al internamiento psiquiátrico:
México 2011 y 2013


informesaludmental2011Informe sobre el sistema de salud mental en México

Informe de la evaluación del sistema de salud mental en México utilizando el Instrumento de Evaluación para Sistemas de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud (IESM-OMS)

2011, Organización Mundial de la Salud, Organización Panamericana de la Salud, y Secretaría de Salud

Del total del presupuesto asignado a la salud, solamente el 2% es orientado a la salud mental; de este monto, se destina el 80% a la operación de los hospitales psiquiátricos; dadas estas condiciones, las acciones enfocadas al trabajo comunitario se ven reducidas.

El eje de la atención de la salud mental es el tercer nivel, ejemplo de ello es que existen 46 hospitales psiquiátricos frente a 13 unidades de internamiento psiquiátrico en hospitales generales y 8 establecimientos residenciales. Aunado a lo anterior, el acceso se ve limitado por barreras geográficas, ya que la mayoría de estos servicios se ubican en las grandes metrópolis o cercanas a ellas.

Se cuenta con 544 establecimientos de salud mental ambulatorios que ofrecen atención a 310 usuarios por cada 100,000 habitantes en contraste con los hospitales psiquiátricos que atienden a 47 usuarios por cada 100,000. La mayoría de los pacientes son adultos; la población de niños y adolescentes asciende a 27% en unidades ambulatorias y a 6% en hospitales psiquiátricos. Estas cifras resultan preocupantes si consideramos que la edad de inicio de la mayoría de los trastornos psiquiátricos se encuentra en las primeras décadas de la vida; tal como lo reportó la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica, en la cual, se señala que el 50% de los trastornos mentales inician antes de los 21 años de edad (Medina-Mora y cols; 2003; 2005). De acuerdo con otros estudios, 24.7% de los adolescentes se encuentran afectados por uno o más problemas de salud mental. Los trastornos más recurrentes entre adolescentes son problemas de aprendizaje, retraso mental, trastornos de ansiedad y por déficit de atención, depresión y uso de sustancias, así como intentos de suicidio (Benjet y cols; 2009).

Los resultados también demuestran que aproximadamente el 50% de los pacientes, que reciben atención, se atienden en servicios hospitalarios.


prognalsaludmental2013Programa de Acción Específico – Salud Mental 2013-2018

El PAE 2013-2018 está sustentado en el Modelo Miguel Hidalgo de Atención en Salud Mental, y sirve de punto de partida para formular, ejecutar y en su caso consolidar la aplicación de dicho modelo en el país, como Plan Nacional de Salud Mental.




La salud mental en México: ¿TABÚ?

Deja un comentario

Archivado bajo Factores de riesgo y protectores, Salud mental

Protective factors for physical and mental health

Here is a list of protective factors for Health, understood comprehensively as integrating both physical and mental health. Some are fundamental for physical health, but ALL are fundamental for mental health (including of course emotional health). Colored violet, protective factors for both physical and mental health; colored blue, mainly mental health protective factors:

  • Good habits (physical & mental health):
    • good nutrition
    • physical activity
    • good rest
    • hygiene
    • control or lack of alcohol & tobacco, other substances…
    • getting health & medical attention / treatment
    • social interaction
  • Availability of basic goods & services — access to “commonwealth”
    • General health (physical & mental):
      • Access to…
        • air quality
        • water availability and quality
        • nutritious diet
        • rest, housing
        • public safety
        • medical attention (general health)
        • dental, obstetric, other specialized medical attention
      • Controlled access to…
        • accident risks, natural phenomena risks, toxic environments, transmitted diseases… (civil protection)
        • weapons
        • substances and other potential sources of compulsive behaviours
    • Mental health:
      • Personal / Professional development: access to…
        • education
        • knowledge
        • occupation
        • trade
      • Environment: access to…
        • public spaces
        • ecology
        • justice
        • aesthetic experience and expression
      • specialized attention: access to…
        • psychological attention
        • psychiatric attention
        • mental health knowledge, literature, practices…

 

May such a list serve as a starting guide to explore & identify risk factors in specific individuals or populations. Do your own version of risk & protective factors! Where would you place “healthy sex”, for example? This list is inspired by Promoting Mental Health, WHO 2004

~Ricardo Sala, drug policy and mobility policy activist, Mexico City, August 2016

 

Deja un comentario

Archivado bajo Factores de riesgo y protectores, Salud mental

Qué hacer si te agarra La Pálida

La desagradable sensación sobreviene cada tantos minutos. Te pones blanca, porque la sangre se va del rostro para proteger los tejidos más vitales. Te ves toda blanca, pero lo ves todo negro. Y sudas, del rostro y del cuerpo. Te mareas y pierdes fuerza en los músculos; no te puedes levantar ni para ir al baño a vomitar. O te llevan a rastras, o vomitas ahí mismo para sentirte mejor.

giphy

La Pálida es un daño temporal al organismo y a la conciencia, ocasionado por el cruce de alcohol y cannabis, que puede conducir a la pérdida de conciencia y, si se estaba de pie, incluso a una caída y una lesión o traumatismo más perdurable. En lugar de sufrir la pálida solo unos minutos –hasta más de una hora, dependiendo del grado de intoxicación y las medidas adecuadas que se adopten–  una lesión por caída o golpe puede conducirte al hospital, o al panteón. Así es: de existir muertes asociadas al abuso de cannabis, son por una mala caída tras perder el conocimiento por La Pálida: lo que sucede tras la mezcla de intoxicación alcohólica y cannábica.

Las medidas precautorias son:

  1. Estar alerta cuando haya alcohol y cannabis (para fumar o comer). Incluso una buena borrachera del día anterior, sumada a una sola copa y suficiente marihuana, puede bastarle a La Pálida. No combinar con tabaco, que desoxigena.
  2. En cuanto haya mareo, siéntate (aunque sea en el piso) o acuéstate, e infórmalo a tu compañía. Que te conduzcan a un mejor lugar de descanso y que traigan una cubeta por si necesitas vaciar el estómago.
  3. Por la pérdida de presión, con La Pálida sobreviene un acaloramiento enceguecedor y debilitador que se puede revertir con frescura. Una toalla húmeda en la nuca y en la frente. O papel humedecido, a falta de toalla. Puedes intentar lavarte la cara y el cuello para retirar el sudor.
  4. Aire fresco y/o ejercicios de respiración. Si se puede, subiendo y bajando los brazos.
  5. Vomitar, si se puede o se tiene el valor. Esto contribuye a la desintoxicación.
  6. Agua fresca, de ser posible limonada o de frutas, pues el azúcar ayuda a subir nuevamente la presión. El refresco de cola puede funcionar también. O una cucharada de miel.
  7. No temas; la pálida se pasa.

Esta entrada se escribió en segunda persona del femenino, pero siéntanse todos incluidos. Arriba: GIF hecho a partir de video de Cogollando. Abajo: Marcel Marceau, pálido pero bien.

506356456_1280x720

 

2 comentarios

Archivado bajo Factores de riesgo y protectores

Factores de mayor riesgo que cannabis

FactoresRiesgoB

A continuación una lista de doce factores de riesgo que implican un riesgo mayor para la salud que el consumo de #cannabis. Hay más #FactoresDeRiesgo, y la lista podría variar. El punto es llamar la atención a este concepto, a su utilidad, y a considerar el uso de drogas como un factor de riesgo, mejor que como un mal en sí. Factores de riesgo son aquellos cuya presencia aumenta la posibilidad de daños a la salud e integridad de la persona o población. Para esta versión intercambié de lugar Tabaco y Salud mental. La falta de atención a la salud mental en México me parece un factor de riesgo urgente.

Más información sobre factores de riesgo y factores de protección asociados al uso de drogas, en esta guía patrocinada por el Gobierno español (Plan Nacional sobre Drogas, 2013): Guía metodológica para la implementación de una intervención preventiva selectiva e indicada

12 factores de mayor riesgo
que usar cannabis

12.- La falta de acceso a la justicia

11.- El contacto con los mercados negros

10.- La exclusión económica

9.- La exclusión escolar y educativa

8.- Fumar tabaco

7.- La exclusión comunitaria

6.- La exclusión familiar

5.- La falta de condición física (y espacios públicos para practicar)

4.- La mala nutrición

3.- La falta de acceso a atención para la salud mental

2.- Beber alcohol

1.- La criminalización de la juventud.

#FactoresDeMayorRiesgoQueCannabis

Otros hashtags: #FactoresDeRiesgo #Cannabis #Marihuana #FactoresDeProtección #TocaRegular

en rojo = factores de riesgo
en azul =
términos que implican factores de protección faltantes o excluidos

Deja un comentario

Archivado bajo Factores de riesgo y protectores, Política de drogas, Salud mental