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¿Yo farmacodependiente? Un experimento para entender el fenómeno de la dependencia

La dependencia de, o a, una sustancia, es un fenómeno observable y comprobable empíricamente. Basta con interrumpir casos de uso habitual y observar los efectos. Esto se puede lograr con el siguiente experimento.

Marco teórico:

Existe dependencia o habituación, bioquímica o biomédica, a un estimulante o depresor del sistema nervioso, cuando al interrumpirse un suministro habitual o continuo, surgen síntomas (o síndrome) de abstinencia. Entre estos síntomas pueden estar, dependiendo de la sustancia y del suministro o administración, el dolor de cabeza, la irritabilidad, el delirio (el “delirium tremens” en el caso del alcohol), y la propia muerte (que amerita mención especial en el caso de los depresores como el alcohol y los opiáceos).

Hipótesis:

La cafeína es un estimulante que causa dependencia, pues la interrupción de un suministro constante ocasiona dolor de cabeza como síntoma de abstinencia.

Ingredientes:

  • La participación anónima –y la buena voluntad– de una oficina donde haya más de 10 o 15 empleados
  • Cafetera y consumo diario de café no descafeinado
  • Café de buena calidad (no descafeinado)
  • Café descafeinado de buena calidad

Instrucciones:

Se explica a quienes participen que es un experimento sobre la calidad del café, que podría variar de un día al otro, pero siempre garantizando las mejores calidades.

  • Lunes: Fíjate cómo hacen el café, ponte junto al café y consulta quiénes lo consumen por la mañana, cuántas tazas en casa y cuántas en la oficina. Al terminar la mañana, se pregunta a cada quién que describa su humor, si siente frío o calor y en dónde, y si tiene algún dolor.
  • Miércoles: Vuelves a tomar nota, hacer ajustes y completar datos
  • Viernes: Como todos los viernes, han tomando café ya por cuatro días. En lugar de café con cafeína, solo debe haber disponible café descafeinado, pero de la mejor cantidad. Nuevamente, como el primer día, al terminar la mañana, se pregunta a cada quién que describa su humor, si siente frío o calor y en dónde, y si tiene algún dolor.

Para que el experimento sea fiel es preferible que sea “ciego”. En este caso, lo mejor es que se divulgue la falta de cafeína solamente una vez que haya terminado el experimento.

¿Conclusiones?

¡Publica aquí tu conclusión!

Puede haber muchas definiciones para la palabra “dependencia” y otros términos derivados tales como “dependiente” o “farmacodependiente”. Pero existe solo una definición basada en ciencia, donde no hay fronteras entre drogas legales e ilegales, ni calificativos morales de ningún tipo. Los efectos de abstinencia tras la interrupción del suministro constante son, para la ciencia biomédica, la evidencia que indica dependencia. Si hay síntomas de abstinencia, sean graves o leves, entonces hay dependencia. La dependencia a una sustancia no es grave per sé. La gravedad y los cuidados dependen de la sustancia, del suministro, y de la persona. Dependencia es, en todo caso, uno de varios factores de riesgo.

¿Qué dice el manual psiquiátrico DSM-5 sobre la dependencia? DSM-5: Trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos

 

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Usar cannabis: ¿factor de riesgo de qué? Cómo ganar el debate científico

Nueva bibliografía: Epidemiology: a tool for the assessment of risk (edit. 13-nov)

Recientemente fue noticia oootra vez que el Comisionado Nacional contra las Adicciones de México, Manuel Mondragón y Kalb, pretende justificar la ilegalidad del consumo personal de cannabis con evidencia científica.

¿Cuál es esta evidencia científica? ¿Dónde está? Una vez que demos con ella, ¿cómo sabremos si realmente justifica mantener la ilegalidad? ¿Con qué requisitos esperaríamos que cumpliera, qué tendría que decirnos la evidencia científica, para respaldar, justificar, y legitimar una política pública de ilegalidad a toda costa?

¿Qué hay de la evidencia científica de afecciones a la salud e integridad de las personas, causadas por esa política pública de ilegalidad a toda costa? ¿Cuál es entonces el cuerpo de evidencias científicas a tomar en cuenta a la hora de decidir y aplicar una política pública? ¿Cuál, a la hora de identificar y medir sus consecuencias, es decir el impacto de esta política en el bienestar de la población?

mondragon

El procedimiento científico para medir el impacto de cualquier cosa o hecho en una población, aquí y en China, es así:

  1. Se definen e identifican:
    1. La población objeto del estudio, en toda su diversidad. Por ejemplo, los jóvenes de Michoacán en cierto periodo
    2. El proceso de levantamiento inicial de datos
    3. Los datos finales que indicarán el impacto
  2. Se identifican y toman datos iniciales de dos muestras representativas a comparar:
    1. Muestra de la subpoblación donde la cosa o hecho se da. Por ejemplo, el consumo una vez o más a la semana
    2. Muestra ya sea de la población general, o de una subpoblación donde la cosa o hecho no se da. Por ejemplo, no hay consumo o es menor a una vez por semana
  3. Para cada una de las dos muestras se obtienen los datos finales que indicarían el impacto. Ejemplos de datos:
    1. Mortalidad: si la persona murió, a qué edad, y por qué causa: si fue por accidente, por agresiones, por afecciones a la salud transmisibles, por afecciones no transmisibles, o por lesiones autoinflingidas
    2. Morbilidad
    3. Socioeconómicos
    4. De nivel académico
  4. Se comparan los datos finales para ambas poblaciones. La investigación debe tomar medidas para garantizar que una correlación aparentemente significativa sea verdaderamente causal, y que el factor determinante no está realmente en otro indicador.

Es decir, se trata de investigar y de obtener datos sobre el uso de cannabis como factor de riesgo. Y definir riesgo de qué. Además, no se puede descartar a priori la investigación sobre el uso de cannabis como factor protector.

Cientos si no es que miles de investigaciones han concluido que el uso de alcohol es un factor de riesgo significativo de accidentes y de violencia doméstica. No así respecto al de cannabis. En todas las investigaciones de rigor hasta ahora publicadas, no se ha encontrado que el uso de cannabis esté entre los principales factores de riesgo para los jóvenes. En cambio, sí se ha encontrado que entre los factores de riesgo más determinantes está la exclusión social. Y lo que la prohibición de la cannabis promueve con la criminalización de quienes usan cannabis, es justamente eso: la exclusión social.

Plantear el uso de cannabis como un factor de riesgo (y protector), y compararlo con lo que conocemos sobre el impacto de otros factores, es una oportunidad poco explorada para que ganemos todos en este debate científico sobre su regulación.

ricardélico
10 de noviembre de 2017


Edición 15-nov: El mismo gobierno mexicano promueve el término inclusión social como uno de los ejes de su estrategia para reducir la violencia (he sustituido aquí “desintegración comunitaria” con “exclusión social” como término equivalente). Tal vez sea prudente aclarar que epidemiología es el estudio de los factores determinantes no solo de enfermedades, también de accidentes (Los accidentes como problema de salud pública en México) y de violencia (Epidemiology of juvenile violence). A continuación una descripción más precisa de estos elementos procedimentales y sus denominaciones tal y como se utilizan en los estudios epidemiológicos (fuente: PDF en who.int: Epidemiology: a tool for the assessment of risk):

epidemiologicalESTUDIOS EPIDEMIOLÓGICOS
Elementos básicos:

  • Formular pregunta o hipótesis del estudio
  • Seleccionar poblaciones y muestras a estudiar
  • Seleccionar indicadores de exposición
  • Medir exposición y enfermedad o daño
  • Analizar relación entre exposición y daño
  • Evaluar roles de parcialidad (bias) y azar

 

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Drug Use as a Mental Health Issue: What We Can Do

A call for our mental health culture

 

Mental health is a public issue not talked about, not dealt with, unexplored, avoided. Like drug use, or perhaps even more so. In the news, in social media, and in daily conversation, we hear and talk about mental health mainly to discredit someone for the lack of it. Just like we still hear and talk about drugs mainly to discredit people who use them. When in search for an explanation or culprit regarding a tragedy, if we barely scratch the surface and find even a hint of mental health issues, we are certain we don’t have to look any further… The topic of mental health evokes the figure of such a convenient public enemy.

The mind and its health are almost a socially forbidden topic, a taboo. So much so that, when health is first mentioned in a conversation, it is generally assumed as physical health. How’s your health doing lately? Good, or I’ve got a flu, or My back has been hurting lately. Oh, you mean my mental health? Of course that’s none of your business! The mind, its workings and components, including feelings and desires, is such a private, intimate issue. But instead of talking about our minds and emotions as the closest experiences to ourselves and thus the ones we are the most familiar with, we assign psychiatrists and neurologists as the only qualified experts because the brain is such a complex mystery. Or maybe it’s like, in a culture dominated by the value of freedom, nobody is allowed to question freedom of choice, or where this freedom comes from…

Whatever the reasons, this lack of public concern for mental health does no good to drug policies. The first thing a person with drug or alcohol problems needs is specialized and kind attention regarding his or her mental health issues: drug use in all its diversity can only be but one aspect of mental and emotional health. And the first thing any person needs to prevent drug or alcohol problems is, once again, specialized and kind, mental and emotional health attention. This includes early detection during childhood and adolescence, not only of disorders such as anxiety or depression, also of other risk factors such as asocial behaviour and violent environments.

Persistance on problematic drug use is a mental health issue, and needs to be addressed as such at the prevention level, at the harm reduction level, and at the treatment level. But mental health is even more stigmatized than drug use. So how do we advance the development of better mental health policies, practices, and culture?

We can shift attention to mental health as an issue broader than mental illness:

  • We can refer to mental health as an issue concerning more than our thought processes; also our emotions, our well-being in the deepest, truest sense of what we are; the state and quality of our subjective experience as human beings.
  • We can point to all the resources we have available. Not only psychiatry and psychotherapy. Human knowledge and practices everywhere have a lot to say and teach to us about mental health, as communities and as society. Maybe it has not been called mental health but Well-Being, or Knowledge, or Philosophy, or Unity with the Spirit, or Buddhism or Christianity or having the Force Be with You. The health of our spirit or, if you are an atheist, the health of our consciousness, has been our main topic of interest since we are humans.
  • And we can attend our common sense of humanity: what our shared morality can do, whether we are “specialists” or not. To identify and reduce the risks, to protect the mental health environment, and to develop it.

Mental health should not evoke mental illness. In the first place, mental health should evoke promotion. It should be taken care of when developing, applying, and measuring the outcome of policies in all areas. It should be considered in every case of human interaction.

At any level, as soon as mental health is regarded in a positive sense, this same proactive attitude will start taking care of drug issues.

September 1st edit: So I’ve changed or added a very few things —including the subtitle— and am coloring them dark cyan.

This blog entry is dedicated to Estudiantes por una política sensata de drogas capítulo México; to Peta de Aztlán in Sacramento, CA (symbolically representing all humane beings which I have met solely through social web media); and to all persons working in mental health and harm reduction. If you find it usefulplease share!

References: Promoting mental health : concepts, emerging evidence, practice : summary report / a report from the World Health Organization, Department of Mental Health and Substance Abuse in collaboration with the Victorian Health Promotion Foundation (VicHealth) and the University of Melbourne. © World Health Organization 2004

Image artwork: María Sabina, by Nico Rosenfeld, in Pijama Surf

MariaSabinaNicoRosenfeld

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Preguntas de Estado sobre la regulación de la cannabis

Aquí algunas preguntas que nos podemos hacer como Estado mexicano, partiendo del hecho de que la cannabis tiene (o contiene) propiedades psicoactivas y propiedades medicinales.

  • ¿Existe una correlación entre las propiedades psicoactivas y las propiedades medicinales? ¿Qué tan estrecha es; cómo es?
  • ¿Por qué y Cuándo es deseable evitar los efectos psicoactivos?
  • ¿Es un derecho consumir para obtener los efectos psicoactivos? ¿Cuándo y hasta qué punto?
  • ¿Hasta cuándo, o hasta dónde, se justifica emplear recursos públicos (y arriesgar vidas) para limitar el acceso a la cannabis por parte de personas mayores de edad?

BanderaMx_noticiasmvs_com

  • ¿Cuál es la evidencia de los daños por consumo de cannabis? ¿Cuándo hay daños y cuándo no? ¿Cuáles son otros factores de riesgo involucrados? ¿Cuáles son los factores de protección involucrados? ¿Qué hacer para atenderlos mejor?
  • ¿Cuál es el bien jurídico tutelado? ¿La salud, la salud integral, la salud física, mental y emocional?
  • ¿Dónde está la evidencia de las mejores prácticas para prevenir, tratar y atender?
  • ¿Cómo integrar la voluntad, la colaboración y la corresponsabilidad ciudadanas?

Éstas son el tipo de preguntas que podemos hacernos como Estado mexicano, libre de prejuicios, y con miras a lograr el bienestar de las y los mexicanos.

ricardélico
ciudad de méxico, julio de 2017

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Doce factores de mayor riesgo que cannabis

FactoresRiesgoB

A continuación una lista de doce factores de riesgo que implican un riesgo mayor para la salud que el consumo de #cannabis. Hay más #FactoresDeRiesgo, y la lista podría variar. El punto es llamar la atención a este concepto, a su utilidad, y a considerar el uso de drogas como un factor de riesgo, mejor que como un mal en sí. Factores de riesgo son aquellos cuya presencia aumenta la posibilidad de daños a la salud e integridad de la persona o población. Para esta versión intercambié de lugar Tabaco y Salud mental. La falta de atención a la salud mental en México me parece un factor de riesgo urgente.

Más información sobre factores de riesgo y factores de protección asociados al uso de drogas, en esta guía patrocinada por el Gobierno español (Plan Nacional sobre Drogas, 2013): Guía metodológica para la implementación de una intervención preventiva selectiva e indicada

12 factores de mayor riesgo
que usar cannabis

12.- La falta de acceso a la justicia

11.- El contacto con los mercados negros

10.- La exclusión económica

9.- La exclusión escolar y educativa

8.- Fumar tabaco

7.- La exclusión comunitaria

6.- La exclusión familiar

5.- La falta de condición física (y espacios públicos para practicar)

4.- La mala nutrición

3.- La falta de acceso a atención para la salud mental

2.- Beber alcohol

1.- La criminalización de la juventud.

#FactoresDeMayorRiesgoQueCannabis

Otros hashtags: #FactoresDeRiesgo #Cannabis #Marihuana #FactoresDeProtección #TocaRegular

en rojo = factores de riesgo
en azul =
términos que implican factores de protección faltantes o excluidos

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La iniciativa para prevenir riesgos y daños por uso de sustancias

 

La Iniciativa en materia de prevención de riesgos y daños ante el uso de sustancias psicoactivas, presentada por la Senadora Martha Tagle (independiente) y turnada el 26 de abril “a las Comisiones Unidas de Salud; de Justicia; y de Estudios Legislativos, Segunda”, propone terminología actualizada para abordar los usos, los usos nocivos o problemáticos, y la dependencia de/a drogas; una terminología centrada no en el uso de drogas como un tema moral y estigmatizante, sino en la identificación y atención de riesgos y daños con base en evidencia.

Entre otras modificaciones a la Ley General de Salud, propone que en el artículo 192 bis se tipifiquen conductas y circunstancias, en lugar de personas, para evitar la discriminación y la estigmatización, y para facilitar entre las partes involucradas el acuerdo de los objetivos a alcanzar con la atención brindada. Estos nuevos términos distinguen el uso problemático o nocivo, de la dependencia. Médicamente, una dependencia es una condición del organismo no necesariamente negativa (DSM-5). Además, puede haber uso problemático o nocivo sin que haya dependencia.

El término “Detección temprana” es ampliado en su definición, para incluir la atención a una multiplicidad de factores de riesgo, tales como la exclusión social o la presencia previa de padecimientos en salud mental, y no solamente el uso o probable uso de drogas.

Otras modificaciones a la Ley General de Salud, y la modificación al artículo 199 del Código Penal Federal, plantean que el objeto de atención en términos de salud y también judiciales, no es la dependencia, sino el uso nocivo o problemático que se puede suscitar con o sin dependencia.

senado.gob.mx: Iniciativa en materia de prevención de riesgos y daños ante el uso de sustancias psicoactivas

VIDEO: Senadora Martha Tagle ante el pleno del senado: En materia de justicia terapéutica, es necesario evaluar efectividad de estas medidas

Boletín de prensa: El consumo de sustancias psicoactivas no debe formar parte del catálogo de medidas penales: Martha Tagle

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DSM-5: Trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos

[DSM-5: Substance-Related and Addictive Disorders (2013)
Traducción de Ricardo Sala]

En la quinta edición del Manual de diagnóstico y estadístico de trastornos mentales (DSM-5, 2013) el capítulo revisado de “Trastornos adictivos y relacionados con sustancias” incluye cambios sustanciales a los trastornos ahí agrupados además de cambios a los criterios de algunas condiciones.

Trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos

El Substance use disorder en el DSM-5 combina las categorías abuso y dependencia en un trastorno único medido en un continuo que va de leve a severo. Cada sustancia específica (excepto la cafeína, que no puede diagnosticarse como trastorno de uso de sustancias) es atendida como un trastorno separado (por ejemplo trastorno por uso de alcohol, trastorno por uso de estimulantes, etc.), pero casi todas las sustancias se diagnostican con base en los mismos criterios generales. En este trastorno abarcador, los criterios no solo se han combinado, también se han fortalecido. Mientras que el diagnóstico por abuso de sustancias antes requería solo de un síntoma, el trastorno leve por uso de sustancias requiere de entre dos y tres síntomas de una lista de once. “Drug craving” se añade a la lista, y “problemas con las fuerzas de la ley” se ha eliminado debido a consideraciones culturales que hacen difícil la aplicación internacional de los criterios.

En el DSM-IV la distinción entre abuso y dependencia se basaba en el concepto de abuso como una fase leve o temprana, y dependencia como la manifestación más severa. En la práctica, los criterios para abuso eran en ocasiones bastante severos. El trastorno por uso de drogas revisado, un diagnóstico único, corresponderá mejor con los síntomas que experimentan los pacientes.

Adicionalmente, el diagnóstico de dependencia causa mucha confusión. La mayoría de las personas asocian dependencia con “adicción” siendo que la dependencia puede ser de hecho una respuesta natural del cuerpo a una sustancia.

Trastornos adictivos

[…leer más en la fuente original, en inglés]

DSM is the manual used by clinicians and researchers to diagnose and classify mental disorders. The American Psychiatric Association (APA) will publish DSM-5 in 2013, culminating a 14-year revision process. For more information, go to www.DSM5.org . APA is a national medical specialty society whose more than 36,000 physician members specialize in the diagnosis, treatment, prevention and research of mental illnesses, including substance use disorders. Visit the APA at http://www.psychiatry.org and http://www.healthyminds.org . For more information, please contact Eve Herold at 703-907-8640 or press@psych.org. © 2013 American Psychiatric Association


Once criterios en el DSM-5 para el diagnóstico de trastornos relacionados con uso de sustancias:

The Diagnostic Criteria For Substance Use Disorders (AMHC)


ricardélico explica DEPENDENCIA:

 ¿Farmacodependiente yo? Un experimento (legal) para entender el fenómeno de la dependencia 


Fuentes y otros enlaces útiles:

DSM-5: Substance-Related and Addictive Disorders (American Psychiatric Association, ASA)

Trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos (American Psychiatric Association, ASA)

DSM-5. Substance-Related and Addictive Disorders. Excerpt (American Psychiatric Association, ASA)

DSM-5. Substance-Related and Addictive Disorders. Bibliografía. (American Psychiatric Association, ASA)

DSM-5 Criteria for Substance Use Disorders: Recommendations and Rationale (The American Journal of Psychiatry)

The Science of Drug Abuse and Addiction: The Basics (National Institute on Drug Abuse, NIDA)

Commentary: DSM-5: New Addiction Terminology, Same Disease (Partnership for Drug-Free Kids)

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