Seis acuerdos para una política de salud mental

Una breve lista para inspirar conversaciones sobre qué es la salud mental y cómo procurarla. Una invitación a considerar la diversidad de recursos disponibles (además de la psicoterapia y la psiquiatría), así como la responsabilidad que todos compartimos.

1La salud mental es un derecho de todas las personas

La salud es uno de los derechos humanos fundamentales, junto con la educación, el trabajo, y el acceso a otros insumos básicos para la subsistencia. En un sentido, todos los derechos humanos procuran a la salud mental. La salud mental es un derecho fundamental no de unas ciertas personas “enfermas mentales” (suponiendo que clasificar por separado así a una parte de la población fuera posible o siquiera prudente) sino de todas las personas. Todos estamos en susceptibilidad, y la disposición de nuestra salud mental nos afecta a todos.

2Salud mental implica corresponsabilidad

Según la OMS, salud mental es un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad. Esto es imposible sin corresponsabilidad. Las capacidades no sirven de nada sin un entorno propicio, y el entorno lo hacemos todos. Todos compartimos el mismo medio ambiente. Todos nos beneficiamos del cultivo de un buen entorno de salud mental. Un entorno con los acuerdos mínimos para reducir accidentes, con acceso precautorio a riesgos, y con atención temprana preventiva a los factores que conducen a la violencia. Un entorno donde existe la confianza para hacer una contribución a la comunidad.

3El primer recurso para la salud mental somos las personas mismas

Si en materia de salud el primer responsable es uno mismo, en materia de salud mental la responsabilidad se extiende a las personas que nos rodean. La capacidad de atención y escucha es el primer recurso para la subsistencia del individuo en la colectividad. Resuelve la carencia afectiva, y más. En la familia, en la escuela, en el trabajo, en el intercambio comercial y en todos los ámbitos colaborativos, genera confianza y la seguridad de pertenencia al mundo. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros: Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículo primero.

4Hay una diversidad de recursos para la salud mental

No reduzcamos los recursos para la salud mental a los servicios de atención psiquiátrica y psicoterapéutica credencializados. En nuestras culturas hiperconectadas coexisten diversidad de prácticas para el autocuidado—así como para la atención colectiva—de nuestra salud mental y psicoafectiva. Hoy más que nunca hay acceso a diversidad de textos, recursos mediáticos, y conocimiento de viva voz provenientes de disciplinas tradicionales, religiosas, académicas y científicas. Tenemos a nuestra disposición también la más extensa variedad de recursos materiales, naturales e industrializados, nutrimentales y terapéuticos. La actividad física es gratuita y representa un gran recurso para mejorar la salud mental en los casos de ansiedad y depresión, presentes no en unos cuantos “enfermos mentales” sino en una mayoría creciente de la población urbanizada. 

5Promover salud mental es promover esa corresponsabilidad y esa diversidad de recursos

La promoción de la salud mental debe incluir la promoción del pleno respeto a la diversidad cultural y de creencias, a la dignidad, y a los derechos humanos de las personas. La salud mental debe abordarse como la salud de nuestras conciencias: el más íntimo de los bienes.

6Promover salud mental es fomentar la lectura de evidencia

Tenemos acceso a un gran banco de información: los estudios estadísticos poblacionales, que indagan con metodología científica sobre posibles factores de riesgo y factores protectores. Para la salud en general, y para la salud mental. Se deben tener presentes las limitaciones de estos estudios, por ejemplo, para medir aspectos cualitativos de condiciones meramente subjetivas. Otra limitación: la mayoría están en inglés. Aun así, estos estudios contribuyen a definir los conceptos mismos sobre quiénes somos y sobre qué representa bienestar.

Los estudios longitudinales y transversales proporcionan evidencia, por ejemplo, sobre el beneficio para la salud mental y emocional de:

Puedes encontrar la información específica que desees sobre estos estudios en Google Scholar. Los factores protectores arriba listados enlazan a las búsquedas correspondientes en inglés. Más información sobre estudios poblacionales en Recortes de Cohortes.

DrAtlNubesSobreVMx
Gerardo Murillo (Dr. Atl), Nubes sobre el Valle de México, 1933, Atl Colors sobre asbesto. Museo Nacional de Arte, Secretaría de Cultura. Enlace

Recuadros:

La terapia psiquiátrica y la psicoterapia (regulados mediante credenciales profesionales) son dos de los recursos disponibles, pero no los únicos


Las capacidades de atención y escucha de la población en general son escenciales para procurar nuestra salud mental colectiva


Los estudios poblacionales representan un recurso para establecer prioridades en prevención para la salud pública, la salud social, y la política pública en general


El acceso a los recursos ya existe, solo hay que fomentarlo con responsabilidad: Literatura y conocimiento en diversidad de formatos… Actividades, actitudes… Terapias, talleres y otros servicios…


Descalificar a otras personas por su condición de salud mental, degrada la conversación sobre nuestra salud mental (además de que exhibe a un probable caso de trastorno narcisista)

 


Comparte la experiencia: bienvenid@s tus comentarios y observaciones. ~ Ricardo Sala, 7 de febrero 2019

4 Pensamientos

  1. En México se hace poca investigación, el tema de la salud mental aún y con un gran instituto y buenos hospitales no es redituable trabajar para investigar y que los resultados se queden allí sin poder publicar por no cumplir con las normas establecidas además de no tener un respaldo institucional. Y además de eso, la Secretaria de Salud pareciera que hizo el favor de incluir la parte psicológica y no es suficiente, ni en los demás centros de salud, lo ven con seriedad al ofrecer el servicio por contrato que no es renovable y los pacientes se quedan volando. Psicoeducación es lo que se requiere tanto para pacientes como para los mismos profesionales de la salud.

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